Me decia
Eres fria como el Hielo
Y no queria Escuchar
A pesar de Saber
Que era Cierto
Que mi Alma
Vive encerrada
En una Castillo de Frio
Para no Sentir
Para evitar el Sufrimiento
Eres fria como el Hielo
Pero por debajo de ese Vestido
Estaba un Corazón que Latía
Caliente, Caliente
Un Cuerpo lleno de Deseo
De Besos Nonatos
De Caricias Interrumpidas
De Palabras no Brotadas
No Dichas
Ocultas
Perdidas
Escondidas
Arruinadas
Como el Hielo
Para no Sufrir
Para no Caer
Para no Llorar
Lágrimas de Hielo
Que se Calientan
Al Contacto
Con mi Piel
Desnuda
Sufriente
Desvencijada
Y Triste
De tanto Añorar
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNo hay frialdad Ana.Pero a veces nos vemos obligados a comportarnos asi para no sufrir.
ResponderEliminarAnimo y abrazos.Sigue hacia delante para que puedas encontrar el calor. besos.
Eso espero:encontrar algun día el Calor.
ResponderEliminarHasta entonces gracias por vuestros comentarios y presencia en el blog.